Conozca a
María del Carmen Pérez


LA ARTISTA
Una forma de mirar


SU ETAPA CIENTÍFICA
Del laboratorio al lienzo
UN CAMBIO NECESARIO
Cuando la pintura se convirtió en refugio


UN NUEVO ENTORNO
La naturaleza, cada vez más cerca


UNA PINTURA EN CONSTANTE BÚSQUEDA
Libertad para crear
María del Carmen siempre ha entendido la pintura como un camino abierto y una forma de expresión en constante evolución. Su trabajo nace de la curiosidad y del deseo de experimentar: probar técnicas, combinar materiales, descubrir nuevas texturas y buscar distintas maneras de llevar al lienzo aquello que imagina.
Su obra se mueve con naturalidad entre lo figurativo y lo abstracto, y aborda temas y registros muy diferentes. Paisajes, figuras, arquitectura, naturaleza, escenas históricas o composiciones más intuitivas conviven en una obra en la que el color y la luz ocupan casi siempre un lugar esencial.
Esa libertad también se refleja en su manera de trabajar. No existe una fórmula que se repita cuadro tras cuadro: cada obra puede requerir pinceles, espátulas, veladuras, materia o procedimientos completamente distintos. La técnica se adapta a aquello que quiere representar o expresar, y no al contrario.
A pesar de esa variedad de técnicas, temas y registros, sus obras mantienen un vínculo entre ellas. El color, la luz, la naturaleza y una particular manera de entender la belleza han ido construyendo con los años un lenguaje propio. Su pintura tiene una identidad y personalidad muy reconocibles.








MÁS ALLÁ DEL LIENZO
La pintura llevada a otros objetos








